Ya huele a navidad, los comercios se llenan de motivos navideños y la gente empieza a prepararse con gozo, alegría y, mucho estés, para recibir esa fecha especial acompañado de la familia, de los buenos amigos, de una buena cena y, por supuesto, de los esperados regalos, que nunca pueden faltar y que aportan, aún más si cabe, emoción y júbilo a esta celebración tan destacada. A pesar de que las navidades en principio tienen el objetivo de hacer que las personas convivan y lo pasen bien, lo cierto es que hay una parte de la que muchos adolecen y que por lo general tienen que afrontar cuando han pasado las fechas navideñas: el gran gasto que suponen y que generan las numerosas cenas, las compras de los regalos, los viajes de vuelta a casa para ver a la familia, etc. Pero, a pesar de este sentimiento hacia el gasto, la demanda sobre algunos productos y servicios aumenta considerablemente… En algunos casos llegan hasta el punto de la escasez debido a que muchos se anticiparon,...